Analizan en Brasil despenalizar consumo de algunas drogas

Apoteka. Frascas de cristal.

BRASILIA. El gobierno brasileño analiza la posibilidad de despenalizar el consumo de algunas drogas, pero solo adoptará medidas luego de un análisis “profundo”, al tiempo que prepara un programa de combate al crack, “la peor droga”, dijo el ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo.

“Estoy a favor de que se discuta el asunto… Tenemos que discutir ese tema de forma abierta, sin dogmas… Existen argumentos positivos de los dos lados”, a favor y contra la despenalización del consumo de drogas, afirmó. El consumo de sustancias psicotrópicas creció en Brasil en la última década, según lo documentan estudios locales y de Naciones Unidas.

Un informe de la agencia de Naciones Unidas sobre Drogas y Crimen, publicado en 2010, indicó que en Brasil hay 900 mil consumidores de cocaína, con lo cual su mercado es el segundo de América y uno de los más codiciados del mundo por los narcotraficantes. En otro reporte, de 2008, la ONU estimó que 2,6 por ciento de los brasileños, 27 millones de personas en aquel año, fuman con diversa frecuencia cigarros de marihuana.

La posibilidad de legalizar el consumo de algunas drogas “blandas”, como la marihuana, debe ser tratada de “forma profunda, con criterios científicos”, declaró el ministro de Justicia.

Considerado uno de los ministros más próximos a la mandataria, Dilma Rousseff, Cardozo fue coordinador de la campaña electoral de la candidata del Partido de los Trabajadores en 2010.

El ex presidente Fernando Henrique Cardoso, del Partido de la Socialdemocracia Brasileña, opositor, también ha defendido una revisión sobre la legislación que castiga a los consumidores de algunas drogas y coordinó un seminario sobre el tema con el auspicio de la ONU y la participación del ex mandatario colombiano César Gaviria.

El ministro de Justicia adelantó que no habrá medidas en el corto plazo porque antes de ello será promovida una “discusión social” en la que serán ponderadas las posiciones “avanzadas”, proclives a una política menos represiva, y otras más conservadoras.

Si de ello resulta que “la sociedad brasileña no está preparada para medidas vanguardistas”, como suprimir o atenuar las penas, sería equivocado reformar la legislación, acotó el titular de Justicia.

Las autoridades brasileñas observan con preocupación el aumento del tráfico de drogas, procedentes principalmente deColombia, que son destinadas al mercado europeo.

Por ese motivo, funcionarios han mantenido reuniones con representantes de los gobiernos de Cabo Verde y Guinea Bissau, dos países africanos donde actúan grupos que reciben los alijos procedentes de Brasil y luego los embarcan hacia Europa.

Al mismo tiempo, Cardozo promueve el Plan Nacional Contra el Crimen Organizado que tiene entre sus prioridades la coordinación entre el estado federal y las provincias, como Rio de Janeiro, para enfrentar al narcotráfico.

Cardozo afirmó que es necesario el accionar conjunto de la policía y las Fuerzas Armadas, que en diciembre invadieron las favelas del Conjunto do Alemao, en Rio de Janeiro, considerado uno de los bastiones del Comando Vermelho, una de las bandas cariocas más poderosas y violentas.

El funcionario explica que uno de los puntos centrales del plan contra el crimen es el combate al tráfico del crack, “que es la peor de todas las drogas porque es barata, es fácil producirla y hace un daño brutal, es una droga perversa” por sus efectos sobre los adictos y se diseminó rápidamente en Brasil.

“Habrá un aspecto preventivo” de cuidado a los consumidores, que estará a cargo del Ministerio de Salud, y otra línea de acción “represiva” contra los traficantes, consignó.

El Estado brasileño carece de estadísticas sobre el consumo del crack, un derivado barato de la cocaína, pero sabe que es el que creció con más velocidad en los últimos años.

El proyecto propuesto por el gobierno de Rousseff es, en parte, la prolongación de los planes propuestos el año pasado por el ex mandatario Luiz Lula da Silva, quien definió al crack como una plaga y anunció el refuerzo de los controles de ingreso de drogas en las fronteras.

En ese sentido, el ministro Cardozo considera que se debe fortalecer la presencia de la Policía Federal y las Fuerzas Armadas en los más de 15.000 kilómetros de fronteras continentales del país, a la vez que se iniciaron conversaciones con Bolivia para realizar tareas conjuntas en el combate al narcotráfico.

Visto en ABC Digital – Paraguay.

You Might Also Like

    Mostrar
    Ocultar