Aumento de las plantaciones de marihuana en el Reino Unido

Las noticias que suelen aparecer publicadas en la prensa, suelen ser algo particulares.

Es normal que el autocultivo se esté imponiendo ante el mercado ilícito. El porqué es fácil, consumo de mi cosecha, no fomento el mercado negro.

Aquí la noticia del Reino Unido.

Marihuana por doquier

La policía británica descubre 1.000 plantas en la piscina de una casa del condado de Lancashire

El 60% de la maría que se consume en el país es de elaboración casera

Fumando cannabis

El consumo Una mujer fuma cannabis en un festival en pro de su legalización, en Londres en el 2004.
Foto: ARCHIVO / AP

BEGOÑA ARCE
LONDRES

Las dos parejas de origen oriental que alquilaron una casa en Durton Place, en el condado inglés de Lancashire, habían llenado la piscina, pero no de agua. «Nos quedamos sin habla«, afirma el comisario jefe James Lee, recordando la sorpresa que su patrulla se llevó hace unos días al registrar la propiedad.
La piscina en cuestión había sido transformada en un campo de cultivo, en el que crecían unas 1.000 plantas de marihuana. El terrenito tenía un tamaño equivalente al de tres garajes dobles y la cosecha, una vez recolectada, podía haber ascendido a más de un millón de euros. «Esperábamos encontrar drogas en ese domicilio, pero en 20 años de registros nunca habíamos visto un cultivo de esas dimensiones«, señala Lee.

La sorpresa duró poco. Esta misma semana, una plantación aún más grande era descubierta en un pub de la región de Birmingham. Las ganancias potenciales para sus dueños, dos individuos que fueron detenidos, hubieran sido de unos 75.000 euros mensuales.

Macetas en la mansión

Otra explotación secreta, descubierta al mismo tiempo en una mansión victoriana en Staffordshire, estaba valorada en decenas de miles de libras. La lista de hallazgos se alarga indefinidamente.
El cultivo casero de cannabis vive un auténtico boom en el Reino Unido. Más del 60% de la marihuana que se fuma en el país es de producción propia, mientras que hace una década, ese porcentaje era apenas del 11%. Cada día la policía desmantela tres plantaciones de la popular droga y solo en Londres más de 1.500 han sido destruidas en los últimos dos años.
Las hierbas en cuestión afloran por toda la geografía británica, pero ya no se trata del tipo que tiene la maceta en casa para hacerse porritos domésticos. La producción es ahora a escala comercial y los fines, lucrativos. La policía sitúa en unas 400 el promedio de plantas halladas en un registro.

«El cultivo propio es una industria multimillonaria en el Reino Unido«, comenta Phil Kilvington, editor de la revista Weed World (El mundo de la hierba), recordando que el cannabis importado, principalmente de países como Marruecos, Holanda y la India, «ha descendido en los últimos 10 años del 90% al 30%«.

Más de tres millones de ciudadanos fuman porros en Gran Bretaña de manera habitual, uno de los porcentajes de consumidores más alto de Europa. El negocio es suculento y, según la oenegé Drug Scope, anda en manos de bandas mafiosas vietnamitas. «Cultivar cannabis a escala comercial puede incrementar enormemente los beneficios, pero también aumenta el riesgo de que sea detectado«, señala Harry Shapiro, director de comunicación de Drug Scope.

Los que practican este tipo de agricultura urbana solo necesitan un equipo de luces, ventiladores y macetas. Baños, áticos y bodegas son los lugares utilizados como invernaderos. Curiosamente, la compra de semillas de cannabis es legal en el Reino Unido, pero cultivarlas puede acarrear una pena de cárcel de hasta 14 años.

Normalmente es un chivatazo el que pone a los policías sobre la pista, aunque los agentes utilizan detectores de calor, incluido el uso de helicópteros, para descubrir la presencia de las lámparas que alimentan las plantas.

Estupor de una anciana

Christine Leaver, la abuela de 76 años, que halló cerca de su domicilio, en la capital galesa de Cardiff, 25 macetas abandonadas, no sabía nada de este comercio ilícito. La anciana pensó al ver las plantas que habían sido robadas de algún invernadero. Su estupor fue absoluto cuando la policía le dijo que aquello eran drogas.

«Me sorprende que algo así haya ocurrido a la puerta de mi casa«, afirmó Leaver, una buena aficionada a la jardinería. «Yo misma cultivo plantas, cosas como rosas, pero no tenía la menor idea de lo que era esa hierba».

El Periódico

You Might Also Like

    Mostrar
    Ocultar