LA ASOCIACIÓN CANNÁBICA VALLADOLID 420 SIGUE EN JUICIO PESE AL AVAL DE INTERIOR

Visto en Cannabis.es.

Benito Díaz

La asociación cannábica Valladolid 420 fue intervenida el pasado 20 de febrero. En el asalto fueron detenidos tres socios de la misma bajo la acusación de Delito contra la Salud Pública. La investigación ha revelado que la organización estaba inscrita en el Registro de Asociaciones de forma correcta, por lo que se habrían aceptado sus estatutos sin observar indicios de delito, como certifica un documento firmado por el Ministerio del Interior.

La información que Cannabis.es ha confirmado, indica que Valladolid 420 solicitó su ingreso en el registro en el año 2015. El recurso quedó en suspenso y se trasladó a la Fiscalía provincial, ante la duda sobre lo lícito de lo planteado, pues en los estatutos de la asociación se aclaraba que llevarían a cabo un autocultivo comunitario, a repartir entre los socios para su consumo propio, todos de más de 25 años. La respuesta del Registro nacional de Asociaciones fue afirmativa, por tanto, no se dieron sospechas de hechos delictivos.

Tras el suspenso de la sesión del pasado día 25 de enero, sabemos que, aunque la legalidad de la asociación ha sido refrendada por el Ministerio, los cargos contra tres de sus socios se mantienen. Iván, Enrique y Manuel Luis, son requeridos por la Fiscalía para hacer frente a la pena de 18 meses de cárcel y 6000 euros de multa a cada uno, por delitos contra la Salud Pública y Tráfico de Sustancias. Charlamos con Fran, presidente de Valladolid 420.

Una historia en primera persona

Fran es un hombre de 36 años. Se dedica a la logística y decidió abrir una asociación cannábica para dar respuesta a las necesidades de su capital, donde no había ninguna organización de este tipo, según nos cuenta. “Todo el mundo me decía que no la montase, que iba a tener problemas. Y es verdad, el tema en Valladolid está muy difícil. Pero si no lo hago yo, ¿quién lo va hacer?”, nos dice. Piensa que hay mucho sentimiento prohibicionista en su ciudad.

El local se encontraba próximo al centro y tan solo llevaba seis meses abierto. El presidente de Valladolid 420, nos remite a la secuencia de los hechos que aparece relatada en un artículo del diario El Norte de Castilla. Según esto, el asalto se cometió el día 20 de febrero de 2019. Varios agentes acudieron a la puerta del local, alertados al parecer por un vecino que se quejó del olor a marihuana.

La policía accedió al recinto, encontrando a un hombre en la puerta y otros dos en el interior, según el relato, jugando con una videoconsola. En el registro, hallaron dos botes de cristal con 109 y 86 gramos de Cannabis, 114 plantas de Cannabis, una prensa, dos medidores de acidez y un total de 303 euros en billetes y monedas.

Los socios, pues ninguno pertenecía a la Junta Directiva, alegaron que se trataba de una asociación para el cultivo y autoconsumo, igual que otras miles que existen en nuestro país. Sin embargo, al no poder acreditarlo, los tres fueron detenidos y trasladados a comisaría, según el informe policial.

Él no estaba en el local esa tarde, tuvo que ocuparse de otros asuntos. “Se llevaron a tres socios, ¿pero si llegamos a estar 20 nos llevan a todos?”, pregunta Fran. “Eran tres socios que estaban allí, no había ningún responsable. Acabábamos de abrir, todavía no teníamos las medidas de seguridad que pusimos luego, cámaras de video, lector de huellas digitales, etc. No quisieron ver los papeles, no quisieron ver nada. Dijeron que allí había una plantación, esto es vuestro, plantación ilegal y tráfico. Es increíble. La policía tendría que haber podido demostrar algo de esto”.

Registro sin orden judicial y detenciones arbitrarias

La suspensión del caso el 25 de enero, se debió a que la defensa adujo la nulidad de la irrupción de la policía en el local, hecha sin los permisos necesarios ante un juez en una propiedad privada, anulando la legalidad del registro y alegando ruptura en la cadena de custodia de las pruebas. Esta es la garantía que, desde su incautación hasta su análisis en laboratorio y posterior resultado, está todo debidamente registrado, asegurando que la prueba presentada es efectivamente la que pertenece al juicio. También fue entonces cuando requirieron el informe que ha probado la legalidad de la asociación, a petición del juez.

El ministerio sabe que estamos constituidos de forma legal y que lo que decimos es verdad. Que tenemos un cultivo compartido, destinado a repartirlo entre nuestros socios, que son todos mayores de 25 años, avalado por un fiscal al cual otro fiscal le tiene que decir que no y demostrarle los cargos de los que se acusan a nuestros socios”aclara Fran. También nos indica que no tiene conocimiento de que haya otro caso como el suyo en nuestro país, pues siempre media una investigación para llevar a cabo una serie de detenciones.

La defensa pide la nulidad de las actuaciones policiales por vulneración de derechos fundamentales, solicitando a su vez la absolución para los acusados en base a que los hechos se circunscriben en la doctrina del consumo compartido. A su vez, de forma alternativa, piden una pena de seis meses por delito contra la salud pública “en sustancias que no causan grave daño, con la atenuante de adicción”.

Autocultivo y modelos asociativos

La propuesta de autocultivo de Valladolid 420 no es una novedad en el sistema de asociaciones. Ya en sus comienzos, ARSECA, asociación pionera catalana en los noventa, tuvo problemas al sugerir algo muy parecido. También debe mencionarse la actual lucha llevada a cabo por la asociación AIRAM en Barcelona que ha dado como resultado el encarcelamiento de su tesorero y de su presidente, Albert Tió.

El modelo asociativo del que habla Fran, es uno que contemple el autocultivo como única vía para el abastecimiento de los socios. “No me gusta la compra mancomunada. De esa forma se ayuda al mercado negro. Por mucho que quieran maquillarlo o excusarse, es ayudar al narcotráfico. Nuestro cultivo está en los estatutos, y no tenemos un permiso como tiene Juan Abelló, pero nos dieron permiso para seguir adelante”comenta. “Creemos en nuestro tipo de asociación. Me he informado de cómo hacen las cosas en otros sitios, para poder hacer lo nuestro mejor. Y te metes en Instagram o en Youtube, y tienes a gente haciendo publicidad de las asociaciones, no puedo entenderlo. Que si tenemos tal variedad o hacemos tal extracción. Nos gusta ser discretos; además, te pondré un ejemplo. Nosotros teníamos un límite de socios. Éramos 31 y no queríamos más. Ya nos costaba trabajo abastecer a 30 socios más uno terapéutico, no quiero imaginarme lo que es abastecer a 100 o 1000 personas. ¿De dónde sacáis la marihuana, qué precio le ponéis? Desde mi punto de vista, eso es narcotráfico, no estás ayudando nada al tejido asociativo, ni es el modelo de asociación que queremos nosotros”.

Fran expone que su intención no era la de tener más socios y requerir un lucro económico. “No queríamos que viniera más gente, queríamos que hubiera más asociaciones, que esto se normalice un poco. He oído que alguna vez han pillado a gente con Marihuana que han sacado de la asociación. En nuestro caso, estaba prohibido sacar el Cannabis de nuestro local de forma tajante, bajo pena de expulsión. Porque sabemos que es ilegal. Tenemos un modelo de asociación basado en consumir allí, ayudarnos entre todos, estudiar la planta, hablar y echar un buen rato”.

Los socios acusados tienen miedo. Solo eran unas personas que iban a su local para divertirse, sin ningún tipo de responsabilidad, nos cuentan. El cinco de octubre se dictará sentencia. “Estaría orgulloso de que nos dieran la razón, porque lo estábamos haciendo todo bien. Nunca ha existido un afán de lucro, todo se hacía para ayudar a la gente que no sabía cómo llevar a cabo un cultivo, que disfrutaban con la planta. No se trataba de llegar, conseguir el cannabis y marcharse. Allí nos conocíamos todos, conversábamos, nos lo pasábamos bien. Se hacían talleres de esquejes, de extracciones… pues lo que es una asociación de gente a la que le gustan estas cosas”.

Panes de setas, cultiva en casa

Los grow shop online han experimentado un importante auge en España, convirtiéndose en uno de los negocios que más han aumentado sus ventas en internet en los últimos años. Estas tiendas especializadas en el asesoramiento y la venta de productos para el cultivo de cannabis ofrecen a los españoles la posibilidad de disfrutar de un producto de calidad a través del cultivo propio en casa. Tradicionalmente, estos establecimientos se asocian a la venta de semillas y artículos para el consumo personal de cannabis, aunque sus servicios van mucho más allá. El Cogollo es uno de los grow shop online más populares en nuestro país, debido a la diversidad de sus productos, con algunos tan interesantes como los panes de setas y los kits de cultivo micológicos.

Los panes de setas son kits de cultivo de hongos mágicos psilocybe cubensis con micelio, conjunto de hifas (filamentos pluricelulares cilíndricos) que forman la parte vegetativa de los hongos. Cada kit de cultivo de pan de setas contiene todo lo necesario para que cualquier persona se inicie en el cultivo. De hecho, en apenas 10 días ya están listos para cosechar. Es importante ceñirse al programa y los consejos de utilización del pan de setas, especialmente para no contaminar su micelio y disfrutar de sus efectos. Grow shops online como El Cogollo cuentan con panes y kits de cultivo de setas originarios de distintas zonas tropicales de todo el mundo (Tailandia, Camboya, México, Ecuador, y muchos más), de forma que se pueden probar distintos efectos, variables tanto en potencia como en durabilidad.

Uso de los panes de setas

Cultivar panes de setas en casa es realmente sencillo, ya que los kits de cultivo de hongos mágicos vienen listos para fructificar. Una vez recibido el pedido realizado en un grow shop online, hay que abrir el tupper retirando la tapa, intentando no respirar sobre él para no contaminarlo. Luego hidratamos la superficie del tupper de pan de setas pulverizando agua hasta humedecerlo. A continuación, introducimos uno o dos vasos de agua dentro de la bolsa de plástico que trae el kit, y posteriormente hacemos lo mismo con el tupper abierto e hidratado. Finalmente, doblamos la parte superior de la bolsa y la cerramos con los dos clips de cierre. Recuerda que hay que renovar el aire de la bolsa, de forma que hay que abrirla dos o tres veces al día.

Pasados unos siete o diez días aparecerá la primera cosecha de setas. En ese momento, hay que cortarlas por su base con un cuchillo, aunque también se pueden arrancar con un suave giro, siempre y cuando no se dañe al micelio. Una vez cultivada la primera cosecha, podemos hidratar el micelio pulverizando agua de nuevo, o bien llenar el tupper con un centímetro de agua y meterlo unas dos horas en la nevera, y luego sacarlo y escurrir el agua. Como ves, se trata de un proceso bastante sencillo. De esta forma, cualquier persona puede cultivar su pan de setas en casa para probar y disfruta de sus maravillosos efectos.

¿Cuáles son las mejores semillas de marihuana autoflorecientes?

Sweet Seeds se ha convertido en un banco de semillas de marihuana de referencia gracias a la calidad de sus productos. Con 10 años de dedicación plena al cuidado de la selección y producción de semillas femeninas ya cumplidos, Sweet Seeds ha conseguido ir ampliando su catálogo de semillas con un interesante número de plantas autoflorecientes y feminizadas.

Unas versiones originales de su laboratorio de desarrollo de genéticas del banco, del que también han salido variedades como la Fast Version, una variedad de la que son creadores y que tiene como característica principal una floración más temprana e idénticas cualidades, haciendo posible su cosecha hasta dos o tres semanas antes.

En la actualidad, en su catálogo podrás encontrar las mejores semillas de marihuana autoflorecientes. ¿Nos acompañas a conocerlas?

¿Qué son las semillas de marihuana autoflorecientes?

Las semillas de marihuana autoflorecientes son aquellas variedades de cannabis que comienzan su período de florecimiento cuando completan el período fijo de vegetación, sin depender de la duración del fotoperíodo para pasar de esa etapa vegetativa a la reproductiva.

Sweet Seeds se ha implicado en cuidar de manera especial su selección de madres para conseguir semillas de gran calidad y con una gran variedad de aromas, sabores y cualidades quimiotípicas. Su uso se ha extendido mucho porque funcionan bien tanto en exteriores como en interiores.

Variedades de semillas autoflorecientes más vendidas en Sweet Seed

Entre las variedades de semillas de marihuana autoflorecientes mejor valoradas y más vendidas en Sweet Seeds se destacan:

Gorilla Girl XL

Gorilla Girl nace del trabajo del equipo de Sweet Seeds en su busca de una variedad más alta, potente, mucho sabor, más producción y hasta un 25% de THC. Además, su planta comienza a dar frutos transcurridas unas nueve semanas dese su germinación, siendo muy sencilla de cuidar y obteniendo buenos resultaos tanto en interiores como en exteriores. La producción se estima en unos 160 gramos por planta y su sabor y aroma se caracteriza por sus notas afrutadas y dulces.

Crystal Candy XL

Esta es una de las variedades mejor valoradas del año 2020, siendo una de las más sabrosas y con una gran producción. Las plantas presentan una talla alta, llegando incluso a superar el metro de altura y presentando cogollos densos. Desde su germinación tan solo tardan 8 semanas en estar preparadas, siendo igualmente válidos tanto interiores como exterior. Es muy sencilla de cultivar y ofrece hasta 650 gramos por metro cuadrado, unos 300 gramos por planta. Su sabor y aroma es dulce, mezclándose los aromas de frutas como el melón maduro, la fresa ácida y el chicle.

Red Poison

Esta es también una de las semillas más populares de Sweet Seeds, especialmente por el exótico origen de una de las marihuanas empleadas para su creación, Kush pakistaní, y por las llamativas colores rojos, violetas y rosas que presenta. La planta es una mezcla entre la Green Poison y esa marihuana exótica. Es una planta fuerte que puede alcanzar hasta el metro veinte de altura. Su color es rojo intenso y posee un sabor y aroma intenso, dulce y afrutado. Su rendimiento es de entre 35 y 175 gramos por planta en exteriores y entre 400 y 550 gramos por metro cuadrado en interiores.

Juicio a la ‘Abuela Marihuana’: «Siempre pensé que estaba ayudando a los demás»

Fernanda de la Figuera, a la salida de los juzgados de Málaga | N.C.

Visto en El diario.es.

Fernanda de la Figuera, la conocida activista por la regularización del cannabis de 76 años, fue juzgada este miércoles en Málaga. Tras cuatro horas de interrogatorios, quedó claro que nunca se lucró por suministrar cogollos de marihuana a los miembros del club que fundó con otras mujeres, Marías por María. Sin embargo, el fiscal mantuvo su acusación por entender que la asociación facilitaba o promovía el consumo de marihuana. Pide cuatro años de prisión para De la Figuera, que siempre ha defendido que cada cual, si así lo desea, cultive su propio cannabis. «En todo momento pensé que estaba haciendo algo que se podía hacer y que estaba ayudando a los demás», dijo en su alegato final.

Marías por María pretendía, según explicó De la Figuera, facilitar el acceso al cannabis a personas que pueden paliar sus dolores de artrosis, fibromialgia o reúma con los cannabinoides. Especialmente se trataba de ayudar a que mujeres pudieran acceder a la sustancia en condiciones de seguridad, dijo. No obstante, también el club que dirigía también admitió otro tipo de socios, hasta contar con unos 170. El objetivo era realizar un cultivo colectivo que facilitara el consumo a personas mayores de edad.

La asociación se constituyó legalmente en 2010 y fue registrada ante la Junta de Andalucía. En esa época proliferaban los clubes cannábicos al amparo de una interpretación jurisprudencial que parecía tolerarlos, de modo que la activista utilizó estatutos de otros clubes legales para constituir Marías por María.

Cada socio tenía su ficha con su consumo diario máximo, en la que se apuntaba la cantidad que retiraba. Pagaba una cuota anual que cubría los gastos del cultivo y de la asociación, que abría de lunes a sábado. Existía también un control de los gastos y las cuentas, según explicó el tesorero, juzgado junto a De la Figuera y el secretario.

«Todos nos conocíamos. Lo veía como una cooperativa», declaró uno de los socios, que ejerció labores de secretario. También declararon en juicio tres socias aquejadas de enfermedades graves. Una de ellas, una médica de profesión que sufrió cáncer de mama, relató que llegó a la asociación por indicación de un compañero. Según aseguraron las tres, Fernanda siempre les indicó que debían consumir únicamente en el local.  

Registros sin orden judicial

Todo se vino abajo el 2 de julio de 2014. En esa fecha, varios policías locales irrumpieron en el local, la detuvieron a ella, al tesorero y al secretario, y requisaron la marihuana. Lo hicieron sin orden judicial y, según admitieron los agentes en el juicio, aprovechando un descuido de unos usuarios. Desde hacía varios días vigilaban el local. Cuando vieron a dos personas entrar y salir en pocos minutos, los retuvieron y comprobaron que llevaban la droga. Suficiente para intervenir.

Lo que encontraron fue un local donde una decena de personas estaba fumando porros de marihuana. Todos eran socios. «Estaban sentados fumando en un rinconcito tranquilamente. [Los policías] entraron como los guerrilleros de Cristo Rey. Fue muy violento y desagradable», lamentó la activista.

Un par de meses más tarde, la Guardia Civil entró también en una finca y decomisó la marihuana destinada al suministro a los socios. Sin orden judicial y según ella, mediante engaño, porque todos en Alhaurín el Grande sabían quién es y lo que hace. Aunque una valla verde cubría la plantación, no se hacía demasiado por evitar el olor.

Los registros sin orden judicial han motivado una petición de nulidad, por la posible vulneración del derecho a la inviolabilidad del domicilio. No es la única sombra de la intervención. La defensa señaló las dudas sobre la cadena de custodia de la sustancia intervenida, que se destruyó pese a que se pidió realizar un contraanálisis amparado por la Audiencia Provincial.

Además, Xaquín Acosta, perito de parte, resaltó las incongruencias del análisis policial: entre otras, que se incluyeron las hojas en el pesaje, cuando las convenciones de Naciones Unidas únicamente consideran estupefaciente las flores.  En el juicio no quedó claro que lo decomisado superara los diez kilos, lo que es esencial para determinar la posible pena.

Los requisitos del consumo compartido

Fernanda de la Figuera ya ha sido absuelta dos veces, en 1995 y en 2010, en esta última ocasión por unos hechos parecidos. Cuando se abrió tímidamente la vía de los clubes de autoconsumo, vio una fórmula que entendió que era legal. En 2012, al recoger un premio, habló con orgullo de lo que estaba haciendo en la asociación. Sin embargo, su aspiración choca con una jurisprudencia confusa, que el Tribunal Supremo ha modificado en los últimos años, corregido por el Tribunal Constitucional.

Una sentencia de febrero de 2019 apunta la necesidad de evaluar cada caso de «consumo compartido», pero fija una guía genérica de requisitos para que sea asimilable al autoconsumo individual, y por tanto legal: que lo practiquen consumidores habituales, que ocurra en lugar cerrado, que sean grupos reducidos y determinados, y que no se rebasen ciertas cantidades. Según el abogado de De la Figuera, todos se cumplen: Marías por María tenía 170 socios (lejos de los cientos o miles de los que habla el Alto Tribunal), se identificó a doce personas en el local y otras dos fuera (todas socias) y las cantidades eran pequeñas.

Además, el abogado destacó las sentencias contradictorias, la existencia de otras asociaciones y el debate político para alegar que, en todo caso, cometieron un error invencible, una figura que rebaja uno o dos grados la pena: «No podía plantearse otra cosa que estaban actuando lícitamente».

El fiscal admitió implícitamente que no había indicios de que en su actividad hubiera ánimo de lucro. Sin embargo, añadió que no es necesario, porque para cometer el delito basta con promover, facilitar o favorecer el consumo, según el artículo 368 del Código Penal.

«Convencida de que lo estaba haciendo muy bien»

«Una es una optimista, hace las cosas con la mejor voluntad del mundo. Hace las cosas por ayudar a los demás, y a veces mete la pata. Y en esta ocasión, por lo visto metí la pata haciendo la asociación, pero yo estaba convencida de que estaba haciendo algo muy bien», dijo ella tras el juicio, rodeada de un centenar de simpatizantes venidos de Barcelona, Santander o, incluso, Los Angeles. Muchos de ellos vestían una camiseta con el lema «Todos somos Fernanda».

«Conocí a Fernanda en 1998 en la calle Cáñamo de Córdoba», explicó Pablo Ortega, de Guadix. «Llevo cinco años sin fumar, pero se merece mi apoyo. Le hice la obra de su casa, estuve ocho meses allí, y ella nunca se ha lucrado». Israel Benjumeda, llegado de Barcelona, lamentó la «persecución» que sufren las asociaciones. «En Barcelona hay más de doscientas asociaciones, unas mil en España, y aquí no duran ni un año». Ya a la puerta de los juzgados, los activistas entregaron una planta a Fernanda.

«No creo que merezca ir a la cárcel», dijo ella, que se ve como una «persona muy incómoda para las farmacéuticas», ahora que empiezan a concederse licencias, por su lucha por el autocultivo. «Creo que lo que hay que hacer es que cada cual cultive sus plantas y fume de lo que cultiva, porque no vas a fumar nada mejor de lo que tú cultivas».

Cultiva tu propia marihuana

Madrid acogió el pasado mes de mayo la vigésimo tercera Marcha Mundial de la Marihuana para reivindicar una regulación integral y social de su consumo. Este acto se lleva realizando desde el año 1999 en cientos de ciudades de todo el mundo cada primer fin de semana de mayo. Una celebración que engloba la cultura del cannabis como un estilo de vida personal. España es el cuarto consumidor de cannabis de Europa, ya que el 17,1% de los adultos lo consumen, según los últimos datos publicados por el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías. Además, el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) muestra que la mitad de los españoles (el 47,2%) estaría a favor de legalizar su venta, mientras que el 84% aprobaría su uso médico.

La regulación legal del cannabis es diferente en cada país. En España está permitido el consumo propio y la tenencia de marihuana, pero sólo en casa. Según el Tribunal Supremo, la posesión legal para el consumo personal de cannabis es de 100 gramos. De esta forma, el Código Penal señala que no es delito poseer esa cantidad, siempre que sea para cultivo, posesión o consumo propio. Fumar marihuana tiene beneficios para la salud que están científicamente demostrados. La ‘maría’ aporta sustancias químicas conocidas como cannabinoides que actúan sobre el sistema endocannabinoide de nuestro cuerpo. Este sistema regulado por distintos receptores está involucrado en una multitud de procesos fisiológicos. Los principales cannabinoides del cannabis son el THC y el CBD. El canabidiol o CBD aumenta los niveles del neurotransmisor endógeno conocido como 2-AG, que se ocupa de la regulación del sistema inmunitario y la regulación del dolor.

Pasos para el cultivo de marihuana

Cultivar tu propia marihuana en casa es una forma asequible de disfrutar de todos los beneficios para la salud de su consumo. El primer paso es escoger las semillas de cannabis. Por suerte, hoy en día es posible comprar semillas de marihuana online, aunque nos podemos encontrar con más de 3.000 variedades de semillas de cannabis de calidad disponibles. Más allá de tus preferencias personales, la elección siempre dependerá del espacio disponible para cultivar, ya que no es lo mismo un amplio jardín que un pequeño armario interior.

Hay que tener en cuenta que el cannabis exige una serie de requisitos indispensables para desarrollarse a pleno potencial. Este cultivo requiere más de 12 horas de luz al día, aire fresco en movimiento, agua, una temperatura controlada para evitar que se congelo o hierva, fertilizantes y un control de la humedad. En cualquier caso, puedes encontrar cualquier tipo de semilla de calidad que se adapte a tus necesidades y tus circunstancias para cultivar en seedsman.com. Con unas condiciones adecuadas, las semillas comenzarán su ciclo de vida. Sin embargo, el proceso de germinación, que es fundamental para que las semillas puedan abrirse y se transformen finalmente en plantas de marihuana, no se llevará a cabo si no se cumplen tres condiciones: agua, una buena ubicación y temperatura adecuada.

La planta de marihuana tiene tres fases de desarrollo a partir de una semilla: germinación, crecimiento y floración. Uno de los errores más habituales es subestimar el proceso de crecimiento vegetativo, ya que puede parecer el menos importante. Sin embargo, si descuidas esta fase del cultivo repercutirá en el resto del proceso de desarrollo del cannabis. Esta fase de crecimiento se prolonga más en el cultivo exterior, debido a que dependemos de la luz natural, por lo que crecerá de una forma más rápida si empezamos a plantar marihuana en España durante la primavera y hacia el verano. De esta forma, se recomienda aplicar un fotoperiodo de 18 horas de luz y 6 horas de oscuridad al día para el cultivo interior.

La floración es la última fase en el cultivo de marihuana. Durante las semanas que dura este proceso, la planta de cannabis desarrolla sus cogollos, aunque también requiere de otro tipo de cuidados. En un primer momento se apreciará un cambio importante en el patrón de crecimiento, ya que adoptará nuevas estructuras características diferentes a la simetría habitual de las fases anteriores. Posteriormente se empezarán a formar las flores y surgirán los primeros cálices, que es la primera parte de la flor que nace cuando una planta de marihuana entra en la floración. Además, también se desarrollarán bolitas cubiertas de pistilos. Todo ello con una continua producción de resina. El cultivo de marihuana en casa termina con la cosecha, el secado y el almacenaje de los cogollos curados.