La ketamina y el éxtasis se quedaron en el aeropuerto

Me llama la atención «55 gramos de drogas de diseño«, sobre todo porque incluyen entre esta gran  incautación los 24 de hachís.

 

La Guardia Civil requisa 55 gramos de drogas de diseño a cuatro jóvenes que iban a un festival «tecno» a Bélgica · Ellos sí lograron viajar

 

La celebración de un afamado festival «tecno» en la localidad belga de Gante puso en alerta el fin de semana a la Guardia Civil. Desde el pasado viernes se montó un operativo especial de vigilancia en el aeropuerto de Villanubla, en las salidas y llegadas del vuelo que conecta Valladolid y Bruselas que concluyó sin detenidos, pero con la intervención de 55 gramos de ketamina, hachís y éxtasis, entre otras sustancias. El ‘I Love Techno’ se celebraba la noche del sábado en las inmediaciones de Gante, una localidad situada a menos de 60 kilómetros de la capital belga y a poco más de 110 del aeropuerto de Charleroi, al que llegan todos los vuelos de Ryanair que unen, a bajo coste, Valladolid y Bélgica.

 

El dispositivo de control dio sus frutos la tarde del viernes, cuando se interceptó a cuatro jóvenes que se iban a Bruselas y que llevaban escondido entre sus maletas un pequeño cargamento de drogas de diseño, aunque en cantidades lo suficientemente pequeñas como para no ser detenidos y sólo sufrir una sanción administrativa, que suele oscilar entre los 300 y los 600 euros, aunque según la Ley 1/1992 sobre Protección de la Seguridad Ciudadana las multas pueden ser de hasta 30.050 euros. «La droga fue requisada y ellos pudieron volar en ese mismo vuelo», informaron a este periódico fuentes cercanas al caso.

 

La Guardia Civil inspeccionó el pasado viernes por la tarde -este vuelo sale cada día a las 17.25 horas y aterriza a las 19.35 en Charleroi- el equipaje de todo el pasaje, tras tener conocimiento de que el sábado se celebraba en Gante el ‘I Love Techno’, un festival de música discotequera que suele congregar a más de 40.000 fieles cada año, que ha cumplido ya 13 ediciones y que se celebra siempre entre las últimas semanas del mes de octubre y las primeras. De estas labores de control y vigilancia en el aeropuerto se ocuparon varias patrullas, que contaron también con la presencia y ayuda de un perro especializado en detección de drogas. Fue él quien descubrió que en las maletas de estos cuatro jóvenes había algo más que ropa. En total, entre sus pertenencias -la maleta y lo que llevaban encima, y que pensaban subir al avión- se encontraron 24 gramos de hachís, 21 de ketamina (droga de diseño desarrollada en los años 70 a partir de un anestésico de caballos), 10 de polvo de éxtasis, 12 pastillas de éxtasis y un cigarrillo de hachís ya preparado para su consumo.

 

Vía: Día de Valladolid