Cannabis y más

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Consejos para comprar flores CBD

Es posible que en los últimos tiempos hayas oído hablar del CBD, una sustancia de la que cada vez hay más evidencias científicas de las muchas ventajas y beneficios que aporta al ser humano. El CBD ayuda, entre otras cosas a reducir la ansiedad, a conciliar el sueño y a inhibir el dolor.

El CBD se puede extraer y consumir de formas muy variadas, de manera que puedes comprar CBD en productos como aceites, cosméticos, líquidos para vapeadores… Sin embargo, en este texto nos vamos a centrar en las flores de CBD, pero antes de hacerlo, aclaremos si la compra y el consumo de CBD es legal en España. Pues bien, para tu información, todos los productos que no tengan una concentración de THC superior al 0,2% son legales. Esta es la razón por la que, por ejemplo, es completamente legal comprar semillas de marihuana, ya que las semillas no contienen THC.

¿Y qué es el THC? Pues se trata de una sustancia psicoactiva que desarrolla la marihuana cuando las semillas florecen y es la que produce el efecto del “colocón”. Por suerte, no es necesario llegar a ese punto para poder aprovechar las propiedades cannabidiol (CBD).

Qué son las flores de CBD

Al hablar de flores de CBD es importante distinguir entre flores de CBD y los cogollos de marihuana. Ten en cuenta que el CBD es una sustancia natural y no psicoactiva. Las flores son tratadas —de manera natural— para que la concentración de THC sea inferior al 0,2%, así que, bajo ningún concepto pueden ser consideradas como drogas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) no cataloga el CBD como una sustancia que genere adicción.

Las flores de CBD provocan un efecto relajante, ideal para aquellas personas que están sometidas al estrés y al ritmo vertiginoso del día a día. Es una forma natural de encontrar la pausa, de reivindicar el ritmo original de la vida, de huir de las carreras, los gritos. También son de gran ayuda a la hora de dejar de fumar. Por si fuera poco, cuentan con el atractivo para los consumidores de tener diferentes sabores y texturas, por lo que el mundo de las flores de CBD merece la pena ser explorado.

Y ahora sí, vamos a ver cuáles son los factores que debes tener en cuenta a la hora de comprar flores de CBD:

  • Proveedor de garantías: realiza tus compras en tiendas especializadas. No te la juegues. Tienes a tu disposición todo un muestrario de comercios que venden productos de gran calidad y que cuentan con una amplia gama de productos. Una buena manera de localizar un proveedor de garantías es analizando si tienen un servicio de atención al cliente óptimo y si aportan facilidades de pago.
  • El olor, el punto clave: una flor de CBD gran calidad se distingue por tener un olor profundo e intenso que permanece. La prueba definitiva es que la flor debe oler igual cuando abras la bolsa que la contiene que cuando la aplastes. Si al hacerlo los olores no coinciden, malas noticias. Hay muchos cultivadores que le añaden potenciadores para intensificar el olor, pero estos potenciadores son superficiales. Así que, aplastar la flor es como hacerle la prueba del algodón, y ya sabes que el algodón no engaña.
  • Apariencia: en primer lugar, huye de las flores de colores amarillentos y marrones. Eso significa que la flor está prácticamente marchita y que su calidad no es buena. En segundo lugar, busca que abunden los tricomas, que es una capa blancecina que debe recubrir a la flor, como si una capa de nieve estuviese cuajando sobre ella. Los tricomas son diminutos, pero se pueden llegar a apreciar de una manera muy sencilla. Para ello necesitarás tu móvil. Abre la aplicación de la cámara de fotos y hazle una fotografía a la flor utilizando el zoom o la opción macro. Al observar la foto podrás ver los tricomas, esos vellos de color blanco.
  • Textura: por último, una buena forma de examinar la calidad de la flor es comprobar su textura. Coge un cogollo y aplástalo con los dedos. Al hacerlo deberías notar que está crujiente. La otra característica que debes percibir es que la flor se vuelve pegajosa, una buena señal, ya que indica que contiene una buena cantidad de resina en su interior. No debes confundir la pegajosidad con la humedad. Si este es el caso, la flor no habrá sido recogida en su punto óptimo y puede llegar a generar moho, lo que arruinaría el producto. La parte positiva es que el moho es bien visible a los ojos, así que es fácil de detectar.

Ahora que ya sabe cómo escoger la flor idónea, solo falta que empieces a experimentar con el mundo de las flores de CBD y que disfrutes de todos sus beneficios y de las sensaciones que pueden brindarte.

IACM: Declaración de la Junta Directiva sobre la actual pandemia del virus de la corona y el uso de cannabinoides

Varios estudios de laboratorio sugieren que los cannabinoides pueden tener efectos antivirales y antibacterianos. Hemos informado sobre esto repetidamente en el boletín de la IACM.

Sin embargo, no hay evidencia de que los cannabinoides individuales, como el CBD, CBG o THC, o las preparaciones de cannabis protejan contra la infección del virus del SARS-CoV2 o puedan ser usados para tratar el Covid-19, la enfermedad producida por este virus.

Además, no hay evidencia de que el uso de los cannabinoides pueda aumentar el riesgo de infección viral.

Por favor, no transmita información falsa que esté circulando en Internet. Ayúdanos a contener la propagación del virus siguiendo las directrices del gobierno y de las autoridades sanitarias.

Seamos solidarios durante este tiempo, especialmente con aquellos que están particularmente en riesgo de tal infección.

¡Cuídate a ti mismo y a los demás!

En nombre de la Junta Directiva de la IACM

Dra. Kirsten Müller-Vahl (1ª Presidenta)

Dr. Franjo Grotenhermen (Director Ejecutivo)

Juicio a la ‘Abuela Marihuana’: «Siempre pensé que estaba ayudando a los demás»

Fernanda de la Figuera, a la salida de los juzgados de Málaga | N.C.

Visto en El diario.es.

Fernanda de la Figuera, la conocida activista por la regularización del cannabis de 76 años, fue juzgada este miércoles en Málaga. Tras cuatro horas de interrogatorios, quedó claro que nunca se lucró por suministrar cogollos de marihuana a los miembros del club que fundó con otras mujeres, Marías por María. Sin embargo, el fiscal mantuvo su acusación por entender que la asociación facilitaba o promovía el consumo de marihuana. Pide cuatro años de prisión para De la Figuera, que siempre ha defendido que cada cual, si así lo desea, cultive su propio cannabis. «En todo momento pensé que estaba haciendo algo que se podía hacer y que estaba ayudando a los demás», dijo en su alegato final.

Marías por María pretendía, según explicó De la Figuera, facilitar el acceso al cannabis a personas que pueden paliar sus dolores de artrosis, fibromialgia o reúma con los cannabinoides. Especialmente se trataba de ayudar a que mujeres pudieran acceder a la sustancia en condiciones de seguridad, dijo. No obstante, también el club que dirigía también admitió otro tipo de socios, hasta contar con unos 170. El objetivo era realizar un cultivo colectivo que facilitara el consumo a personas mayores de edad.

La asociación se constituyó legalmente en 2010 y fue registrada ante la Junta de Andalucía. En esa época proliferaban los clubes cannábicos al amparo de una interpretación jurisprudencial que parecía tolerarlos, de modo que la activista utilizó estatutos de otros clubes legales para constituir Marías por María.

Cada socio tenía su ficha con su consumo diario máximo, en la que se apuntaba la cantidad que retiraba. Pagaba una cuota anual que cubría los gastos del cultivo y de la asociación, que abría de lunes a sábado. Existía también un control de los gastos y las cuentas, según explicó el tesorero, juzgado junto a De la Figuera y el secretario.

«Todos nos conocíamos. Lo veía como una cooperativa», declaró uno de los socios, que ejerció labores de secretario. También declararon en juicio tres socias aquejadas de enfermedades graves. Una de ellas, una médica de profesión que sufrió cáncer de mama, relató que llegó a la asociación por indicación de un compañero. Según aseguraron las tres, Fernanda siempre les indicó que debían consumir únicamente en el local.  

Registros sin orden judicial

Todo se vino abajo el 2 de julio de 2014. En esa fecha, varios policías locales irrumpieron en el local, la detuvieron a ella, al tesorero y al secretario, y requisaron la marihuana. Lo hicieron sin orden judicial y, según admitieron los agentes en el juicio, aprovechando un descuido de unos usuarios. Desde hacía varios días vigilaban el local. Cuando vieron a dos personas entrar y salir en pocos minutos, los retuvieron y comprobaron que llevaban la droga. Suficiente para intervenir.

Lo que encontraron fue un local donde una decena de personas estaba fumando porros de marihuana. Todos eran socios. «Estaban sentados fumando en un rinconcito tranquilamente. [Los policías] entraron como los guerrilleros de Cristo Rey. Fue muy violento y desagradable», lamentó la activista.

Un par de meses más tarde, la Guardia Civil entró también en una finca y decomisó la marihuana destinada al suministro a los socios. Sin orden judicial y según ella, mediante engaño, porque todos en Alhaurín el Grande sabían quién es y lo que hace. Aunque una valla verde cubría la plantación, no se hacía demasiado por evitar el olor.

Los registros sin orden judicial han motivado una petición de nulidad, por la posible vulneración del derecho a la inviolabilidad del domicilio. No es la única sombra de la intervención. La defensa señaló las dudas sobre la cadena de custodia de la sustancia intervenida, que se destruyó pese a que se pidió realizar un contraanálisis amparado por la Audiencia Provincial.

Además, Xaquín Acosta, perito de parte, resaltó las incongruencias del análisis policial: entre otras, que se incluyeron las hojas en el pesaje, cuando las convenciones de Naciones Unidas únicamente consideran estupefaciente las flores.  En el juicio no quedó claro que lo decomisado superara los diez kilos, lo que es esencial para determinar la posible pena.

Los requisitos del consumo compartido

Fernanda de la Figuera ya ha sido absuelta dos veces, en 1995 y en 2010, en esta última ocasión por unos hechos parecidos. Cuando se abrió tímidamente la vía de los clubes de autoconsumo, vio una fórmula que entendió que era legal. En 2012, al recoger un premio, habló con orgullo de lo que estaba haciendo en la asociación. Sin embargo, su aspiración choca con una jurisprudencia confusa, que el Tribunal Supremo ha modificado en los últimos años, corregido por el Tribunal Constitucional.

Una sentencia de febrero de 2019 apunta la necesidad de evaluar cada caso de «consumo compartido», pero fija una guía genérica de requisitos para que sea asimilable al autoconsumo individual, y por tanto legal: que lo practiquen consumidores habituales, que ocurra en lugar cerrado, que sean grupos reducidos y determinados, y que no se rebasen ciertas cantidades. Según el abogado de De la Figuera, todos se cumplen: Marías por María tenía 170 socios (lejos de los cientos o miles de los que habla el Alto Tribunal), se identificó a doce personas en el local y otras dos fuera (todas socias) y las cantidades eran pequeñas.

Además, el abogado destacó las sentencias contradictorias, la existencia de otras asociaciones y el debate político para alegar que, en todo caso, cometieron un error invencible, una figura que rebaja uno o dos grados la pena: «No podía plantearse otra cosa que estaban actuando lícitamente».

El fiscal admitió implícitamente que no había indicios de que en su actividad hubiera ánimo de lucro. Sin embargo, añadió que no es necesario, porque para cometer el delito basta con promover, facilitar o favorecer el consumo, según el artículo 368 del Código Penal.

«Convencida de que lo estaba haciendo muy bien»

«Una es una optimista, hace las cosas con la mejor voluntad del mundo. Hace las cosas por ayudar a los demás, y a veces mete la pata. Y en esta ocasión, por lo visto metí la pata haciendo la asociación, pero yo estaba convencida de que estaba haciendo algo muy bien», dijo ella tras el juicio, rodeada de un centenar de simpatizantes venidos de Barcelona, Santander o, incluso, Los Angeles. Muchos de ellos vestían una camiseta con el lema «Todos somos Fernanda».

«Conocí a Fernanda en 1998 en la calle Cáñamo de Córdoba», explicó Pablo Ortega, de Guadix. «Llevo cinco años sin fumar, pero se merece mi apoyo. Le hice la obra de su casa, estuve ocho meses allí, y ella nunca se ha lucrado». Israel Benjumeda, llegado de Barcelona, lamentó la «persecución» que sufren las asociaciones. «En Barcelona hay más de doscientas asociaciones, unas mil en España, y aquí no duran ni un año». Ya a la puerta de los juzgados, los activistas entregaron una planta a Fernanda.

«No creo que merezca ir a la cárcel», dijo ella, que se ve como una «persona muy incómoda para las farmacéuticas», ahora que empiezan a concederse licencias, por su lucha por el autocultivo. «Creo que lo que hay que hacer es que cada cual cultive sus plantas y fume de lo que cultiva, porque no vas a fumar nada mejor de lo que tú cultivas».

Cultiva tu propia marihuana

Madrid acogió el pasado mes de mayo la vigésimo tercera Marcha Mundial de la Marihuana para reivindicar una regulación integral y social de su consumo. Este acto se lleva realizando desde el año 1999 en cientos de ciudades de todo el mundo cada primer fin de semana de mayo. Una celebración que engloba la cultura del cannabis como un estilo de vida personal. España es el cuarto consumidor de cannabis de Europa, ya que el 17,1% de los adultos lo consumen, según los últimos datos publicados por el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías. Además, el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) muestra que la mitad de los españoles (el 47,2%) estaría a favor de legalizar su venta, mientras que el 84% aprobaría su uso médico.

La regulación legal del cannabis es diferente en cada país. En España está permitido el consumo propio y la tenencia de marihuana, pero sólo en casa. Según el Tribunal Supremo, la posesión legal para el consumo personal de cannabis es de 100 gramos. De esta forma, el Código Penal señala que no es delito poseer esa cantidad, siempre que sea para cultivo, posesión o consumo propio. Fumar marihuana tiene beneficios para la salud que están científicamente demostrados. La ‘maría’ aporta sustancias químicas conocidas como cannabinoides que actúan sobre el sistema endocannabinoide de nuestro cuerpo. Este sistema regulado por distintos receptores está involucrado en una multitud de procesos fisiológicos. Los principales cannabinoides del cannabis son el THC y el CBD. El canabidiol o CBD aumenta los niveles del neurotransmisor endógeno conocido como 2-AG, que se ocupa de la regulación del sistema inmunitario y la regulación del dolor.

Pasos para el cultivo de marihuana

Cultivar tu propia marihuana en casa es una forma asequible de disfrutar de todos los beneficios para la salud de su consumo. El primer paso es escoger las semillas de cannabis. Por suerte, hoy en día es posible comprar semillas de marihuana online, aunque nos podemos encontrar con más de 3.000 variedades de semillas de cannabis de calidad disponibles. Más allá de tus preferencias personales, la elección siempre dependerá del espacio disponible para cultivar, ya que no es lo mismo un amplio jardín que un pequeño armario interior.

Hay que tener en cuenta que el cannabis exige una serie de requisitos indispensables para desarrollarse a pleno potencial. Este cultivo requiere más de 12 horas de luz al día, aire fresco en movimiento, agua, una temperatura controlada para evitar que se congelo o hierva, fertilizantes y un control de la humedad. En cualquier caso, puedes encontrar cualquier tipo de semilla de calidad que se adapte a tus necesidades y tus circunstancias para cultivar en seedsman.com. Con unas condiciones adecuadas, las semillas comenzarán su ciclo de vida. Sin embargo, el proceso de germinación, que es fundamental para que las semillas puedan abrirse y se transformen finalmente en plantas de marihuana, no se llevará a cabo si no se cumplen tres condiciones: agua, una buena ubicación y temperatura adecuada.

La planta de marihuana tiene tres fases de desarrollo a partir de una semilla: germinación, crecimiento y floración. Uno de los errores más habituales es subestimar el proceso de crecimiento vegetativo, ya que puede parecer el menos importante. Sin embargo, si descuidas esta fase del cultivo repercutirá en el resto del proceso de desarrollo del cannabis. Esta fase de crecimiento se prolonga más en el cultivo exterior, debido a que dependemos de la luz natural, por lo que crecerá de una forma más rápida si empezamos a plantar marihuana en España durante la primavera y hacia el verano. De esta forma, se recomienda aplicar un fotoperiodo de 18 horas de luz y 6 horas de oscuridad al día para el cultivo interior.

La floración es la última fase en el cultivo de marihuana. Durante las semanas que dura este proceso, la planta de cannabis desarrolla sus cogollos, aunque también requiere de otro tipo de cuidados. En un primer momento se apreciará un cambio importante en el patrón de crecimiento, ya que adoptará nuevas estructuras características diferentes a la simetría habitual de las fases anteriores. Posteriormente se empezarán a formar las flores y surgirán los primeros cálices, que es la primera parte de la flor que nace cuando una planta de marihuana entra en la floración. Además, también se desarrollarán bolitas cubiertas de pistilos. Todo ello con una continua producción de resina. El cultivo de marihuana en casa termina con la cosecha, el secado y el almacenaje de los cogollos curados.

La mujer que impulsó la legalización de la marihuana en Uruguay

Raquel Peyraube

Raquel Peyraube habló con Semana.com sobre los beneficios del cannabis terapéutico, la importancia de la regulación estatal y las razones de la prohibición.

Raquel Peyraube es asesora ad hoc del Instituto de Regulación y Control del Cannabis de Uruguay y jugó un papel fundamental en la legalización del uso de la marihuana con fines terapéuticos en el gobierno de José Mujica.

Doctora en Medicina, con formación en Psiquiatría y Psicoterapia Psicoanalítica en juventud y exclusión social y en problemas vinculados al consumo de sustancias adictivas, es también la directora Clínica del ICEERS, centro especializado en el tratamiento de enfermedades a través del uso de plantas.

La Doctora Peyraube estuvo en Bogotá la semana pasada, en el marco de la reunión organizada por el Ministerio de Justicia para discutir sobre los retos de la implementación de la política de drogas en Colombia, y habló con Semana.com sobre los beneficios del cannabis terapéutico y las razones de la prohibición.

SEMANA: Usted aboga por la legalización del cannabis y dice que la prohibición ha sido nefasta.  ¿Por qué?

Raquel Peyraube: La prohibición ha generado muchísimos daños y privó a la gente de su derecho a la información para tomar decisiones adecuadas. Los alejó del conocimiento sobre los usos médicos del cannabis. Muchas drogas fueron diseñadas como medicamentos (LSD, MDMA, éxtasis, la cocaína, la heroína) y fueron declaradas ilícitas.

SEMANA: ¿El cannabis tiene efectos adversos?

R.P.: Sí, como todo, pero son leves o moderados y puedo asegurar que hay muchos medicamentos que usamos los médicos que tienen mucho más riesgos y efectos secundarios que el propio cannabis. Me di cuenta que muchos de los ‘efectos de las drogas’ eran en realidad efectos de la prohibición: la mala calidad y la mala educación en materia de drogas.

SEMANA: ¿Cuáles son los beneficios medicinales del cannabis?

R.P.: Lo que usamos son los cannabinoides, las partes activas de la planta. Hay 140 variedades pero los más importantes son el cannabidiol (CBD) y el tetrahidrocannabinol (THC). El cannabis actúa de varias maneras: 1) el  CBD trata las vías del dolor en sí pues tiene un efecto analgésico, antiinflamatorio, antioxidante, neuroprotector, inmunomodulador, entre otros; 2) el THC también tiene efectos analgésicos y cambia la relación subjetiva frente al dolor, que ya no se siente como dolor, crea una distancia emocional.

SEMANA: ¿Qué tal reaccionan sus pacientes cuando usan esta planta para fines medicinales?

R.P.: Mucha gente ve los resultados positivos y me dice: “Doctora, ¿entonces nos estuvieron mintiendo por más de cincuenta años? Y les respondo: “Sin lugar a dudas”.

SEMANA: ¿Qué enfermedades se pueden tratar con cannabis?

R.P.: Son incontables. Están por ejemplo enfermedades neurodegenerativas graves como  alzheimer, párkinson, Huntington disease y esclerosis múltiple. Se puede combatir la epilepsia y enfermedades del aparato digestivo. También lo uso para tratar la dependencia a drogas como el bazuco.

SEMANA: ¿Qué ventajas tienen estos tratamientos frente a la medicina convencional?

R.P.: Es posible usar los compuestos de la planta en tratamientos para los que la medicina convencional no ha tenido respuesta. En los casos de cáncer, por ejemplo, un tratamiento complementario con cannabinoides ayuda a paliar los síntomas de la quimioterapia, potencia nuestra inmunidad y puede evitar la metástasis de las células cancerosas.

SEMANA: ¿Cómo le fue trabajando con pacientes en rehabilitación?

R.P.: Desde hace tiempo empecé a diseñar tratamientos alternativos y me fue muy bien con los resultados, siempre fue rehabilitación en ambulatorio. Constaté que la marihuana puede ser una droga de salida en algunos casos. Muchos pacientes me fueron diciendo que el cannabis inhibía sus ganas de consumir otras drogas más riesgosas y la adicción a la marihuana es mucho más fácil de tratar.

SEMANA: ¿Por qué cree que aún con esa evidencia no se dan las autorizaciones para el uso medicinal del cannabis?

R.P.: Así la evidencia sea más que suficiente, los gobiernos alegan que no lo es. En ese caso habría que autorizar seguir investigando, pero tampoco dan los permisos para eso. Con la farmaindustria pasa lo contrario: se dan los permisos y después de un tiempo hay que retirar los medicamentos del mercado por su toxicidad. Entonces uno empieza a ver que esto no tiene que ver con la peligrosidad de la planta.

SEMANA: Si la prohibición no responde a la peligrosidad entonces ¿con qué tiene que ver?

R.P: Con intereses políticos, económicos y morales, pero nunca con intereses científicos ni para aliviar el sufrimiento de la gente. Latinoamérica tiene los muertos, los desaparecidos, los secuestrados, la guerra por los territorios y un gasto público desmesurado. Mientras tanto, los países centrales tienen el placer, pues son ellos los que compran lo que se produce acá: tienen el ‘high’, el ‘viaje’.

SEMANA: ¿Por qué considera que la lucha contra las drogas ha sido un fracaso?

R.P.: No ha habido ni un solo momento de éxito. Fueron 50 años de escandaloso fracaso. El consumo creció, las drogas que se usan son cada vez más graves y peligrosas y cada vez más gente consume de manera problemática. No se educó a la gente a consumir con menos riesgo y hacerlo lo van a hacer igual, con o sin nosotros.

SEMANA: ¿En qué falló ese modelo?

R.P.: La campaña del ‘Just say no’ de Nancy Reagan (‘Tan solo di no’), por ejemplo, fracasó. ¿Y por qué? Porque no se dialoga con las drogas, se dialoga con las personas, con el sistema educativo, con el sistema de salud, con padres informados que pueden acompañar a sus hijos en la prevención. Estamos tan enceguecidos por la prohibición que no podemos razonar con claridad.

SEMANA: ¿Legalizar equivale a liberar la venta y producción de drogas?

R.P.: No, legalizar no es liberar, es controlar. Si son sustancias de riesgo, no puede ser que sean las mafias que se enriquecen las que los controlen, tienen que ser los gobiernos quienes establezcan las reglas y los controles de calidad. Para ello, la singularidad cultural y política de cada país debe ser tenida en cuenta para la regulación lícita de las drogas.

SEMANA: ¿Y qué pasa si la gente decide producir y medicarse por su cuenta?

R.P.: Decir “dale que es tarde vamos a consumir cannabis porque me duele la cabeza” no funciona. Para uso medicinal se debe cultivar según estándares de buenas prácticas de cultivo y ser de grado médico: tiene que tener unas ciertas cantidades de cannabinoides para ser dosificado como un medicamento. No se trata de una visión romántica y bohemia del chamanismo cannábico, es una cuestión médica.

SEMANA: Antes de irnos, ¿qué piensa de la política colombiana respecto a las drogas?

R.P.: El gobierno se está moviendo en la línea de los intereses del país y del pueblo, tanto a nivel legislativo como a nivel del ejecutivo nacional. Hay una visión de cambio a futuro.

Visto en Cosecha Roja.

Entrevista a Manuel Guzmán en Eldiario.es

Manuel Guzmán, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Facultad de Ciencias Químicas, es el encargado de coordinar el Programa de Investigación en Biociencias: estudio de la Neurofarmacología y el Potencial Terapéutico del Sistema Endocannabinoide, un estudio dirigido a conocer aquellos mecanismos internos que son receptores de las sustancias activas del cannabis y que hacen, por ejemplo, tener hambre. Desde El CRisol hablamos con él sobre la situación clínica del cannabis, su uso como medicamento, el futuro de estas investigaciones y cómo es trabajar en un laboratorio con una sustancia prohibida en España.

¿Cómo es la situación del cannabis y su relación con la medicina en España?

La situación en España es muy parecida a la de otros países de nuestra órbita occidental. Hay un medicamento que está ya aceptado, se llama Sativex. Es un espray oromucosal que lo produce una compañía farmacéutica inglesa que se llama GW Pharma y está aceptado únicamente ahora para los pacientes con esclerosis múltiple, en concreto para  uno de los síntomas que son los espasmos en brazos y piernas. Hay estudios clínicos bastante avanzados para usar este medicamento para otros síntomas de la esclerosis múltiple, como el dolor, por ejemplo, o la nocturia, enfermos que se tienen que levantar muchas veces para hacer pis, y les alivia bastante porque inhibe el reflejo de la micción y pueden dormir más tranquilamente. Luego hay otros estudios clínicos con este fármaco para intentar utilizarlo con otros tipos de dolor, el dolor oncológico, o el dolor posoperatorio.

Hoy en día, por ahora, no está permitido el uso de marihuana medicinal como tal. Es una pena porque es una sustancia que está ahí y se podrían hacer bues preparados a partir de ella, pero eso todavía no está permitido. Digo todavía porque espero que alguna vez se pueda utilizar como se puede utilizar, ahora, por ejemplo, en Holanda o algunos estados de EEUU.

Hay otros medicamentos con cannabinoides que son capsulas de algunos de los principios activos de la planta. Están permitido en Inglaterra o en EEUU y se pueden importar aquí como tratamiento extranjero para el tratamiento de las nauseas y los vómitos  en pacientes de cáncer que están sufriendo mucho con la quimioterapia, o bien para potenciar el apetito y mejorar la ganancia de peso también en pacientes que están tratándose con quimioterapia o que están enfermos de Sida en estadios muy avanzados.  Hay bastantes posibilidades que se están estudiando hoy en día también pero que todavía no están aceptadas en la clínica y vamos avanzando en esto.

La visita a Ciudad Real es para hablar de los receptores cannabinoides en nuestro cuerpo. ¿De qué trata este tipo de estudios?

En realidad voy a contar cómo actúan los compuestos activos del cannabis en nuestro organismo. Me atrevería a decir que igual que cualquier fármaco, droga o cualquier sustancia que ingerimos del exterior los organismos la reconocen a través unas moléculas y unos sensores específicos.

Esos sensores y esas moléculas que reciben a las moléculas externas y también reconocen a nuestras moléculas internas se llaman receptores. Tenemos receptores para la luz, receptores para el olfato, receptores para el tacto, receptores para el gusto, receptores para todo tipo de drogas y fármacos. En el fondo drogas y fármacos funcionan de la misma manera en nuestro organismo, y desde hace 20 años sabemos que nuestro organismo tiene también algunos de estos receptores, algunas moléculas concretas que ligan los compuestos activos del cannabis. Son los responsables de que estos compuestos sean reconocidos por nuestro organismo y produzcan sus efectos. Estos receptores no solo reconoce primariamente a los compuestos activos del cannabis, sino que su función biológica esencial es reconocer, digamos a los compuestos similares al cannabis que producimos nosotros en nuestro organismo. Por eso los llamamos cannabinoides endógeos , es decir, nuestro organismo tiene una serie de moléculas que controlan procesos como el apetito, como el dolor, el reflejo de la nausea y el vomito, y, por tanto, los compuestos de la planta  siendo reconocidos por los mismo receptores imitan los efectos de estos compuestos endógenos y, por tanto, producen los mismo efectos.

Nuestro grupo ha estado trabajando durante aproximadamente 15 años en caracterizar químicamente, en saber cómo son estos receptores de cannabiniodes actúan, qué procesos median en nuestro organismo , si alguno de esos procesos puede tener alguna importancia terapéutica, sobre todo en el terreno de la oncología y en el terreno de la neuroprotección.

¿Cómo se investiga con el cannabis sin que este legalizado en España?

Hay distintas vías. Nosotros no podemos trabajar con preparados de la planta, pero sí podemos trabajar con los compuestos puros. La planta tiene una serie de cannabinoides, de compuestos activos, el más relevante de ellos se llama ‘tetrahidrocannabinol’, y el THC nos lo pueden sintetizar. Lo pueden obtener algunos laboratorios de Inglaterra o Alemania. Tenemos que pedir un permiso especial de importación  decir que el THC va a resultar para esto y para esto,… que no nos lo vamos a tomar nosotros. Y con ese THC podemos trabajar. Hay otros componentes de la planta por ejemplo el ‘cannabiniol’ que lo podemos importar pidiendo la consiguiente licencia de importación de una serie de laboratorios. Nosotros no tenemos plantaciones, en nuestro centro de trabajo, y trabajamos con los compuestos puros o con mezcla de compuestos puros, simulando un poco el fenotipo que tiene la planta.

¿Cuánto de verdad hay en que el cannabis pueda ser beneficioso para la salud?

Lo primero hay que clarificar que cuando hablamos de droga y de fármaco estamos hablando de sustancias que actúan en nuestro organismo por mecanismos absolutamente idénticos y lo que hace que una sustancia sea droga o  fármaco es su utilización con una posología y con un método de administración conocido en un intento de minimizar los efectos secundarios. En ingles, por ejemplo, hay una sola palabra que es ‘drug’ que define tanto las drogas como los fármacos. Las sustancias son las mismas, el THC del cannabis puede ser una droga o un fármaco, igual que la morfina puede ser una droga o un fármaco o el MDMA puede ser una droga o un fármaco en función de cómo se utilicen. El trabajar con estos compuestos lleva a veces sus dificultades. Hay muchas sustancias pero como un cuchillo o la lejía que tenemos en casa todos o sustancias venenosas que manejamos continuamente en los laboratorios que paradojicamente son más fáciles de obtener, de pedir y de comprar a los distintos compañías, que los compuestos activos del cannabis porque están tipificados como sustancias activas de una sustancia ilegal.

Luego sí hay gente que todavía tiene el estigma del cannabis como una droga dura, una droga de la locura que te da  esquizofrenia pero eso creo que por fortuna se está poco a poco borrando. Había muchos políticos, por ejemplo,  y muchos responsables de la investigación, sobre todo clínica, de nuestro país que pueden seguir teniendo esa idea antigua todavía de que la gente que toma cannabis medicinal son drogadictos y que se van a enganchar y van a tener problemas de abstinencia pero eso es absurdo porque todos los medicamentos tienen sus efectos negativos y positivos y al final el balance terapéutico y los efectos no deseados es el que hace que un fármaco sea utilizado o se deje de utilizar. Al margen de que cualquier ciudadano debería ser libre y al tiempo responsable para utilizar su cuerpo y su vida como le venga en gana.

15 años de investigación y sólo hay un fármaco en España permitido. ¿Es un dolor de cabeza para vosotros y la UCM esa necesidad de resultados?

Cualquier investigación biomédica que se empieza en el laboratorio con investigación con células, con animales,… hasta que llega al mercado tiene muy pocas oportunidades de llegar a ser un medicamento, la inmensa mayoría de los compuestos con los que trabajamos nunca van a llegar a ser medicamentos. Muchos se quedan en el camino por cuestiones de toxicidad, de baja eficacia, carestía para su posible comercialización,… hay infinitud de parámetros que hacen que tengan que alinearse muchos astros y hacerse muchos carambolas para que una sustancia pase a investigación clínica y de ahí a medicamento. Nosotros hemos contribuido con otros muchos laboratorios a que este fármaco sea una realidad hoy en día. Y nos gustaría que este fármaco se pudiera utilizar para otras indicaciones que no se utiliza, por ejemplo, estamos interesados en el terreno del cáncer y en el terreno de las enfermedades neurodegenerativas y estamos potenciando todo lo que se pueda la investigación básica y clínica  para evaluar si esta compuesto, este fármaco y otros similares, pudieran utilizarse.

¿Hay un choque entre investigación, Ministerio y médicos a la hora de recomendar estos fármacos derivados del cannabis?

Al final que un medico prescriba o no prescriba un fármaco depende de muchísimos factores pero bueno también hace falta una cierta cultura farmacológica y es verdad que la tradición en nuestro entorno occidental durante los últimos decenios es que hay drogas, que hay sustancias que se asemejan a lo que es una droga, pero claro, el concepto de droga y fármaco es muy laxo y realmente el cannabis se puede utilizar como droga o como fármaco. Ese dilema todavía no queda muy claramente diferenciado en muchas mentes e, incluso, hay muchos médicos muy vehementes y muy buenos profesionales que nos han ayudado un montón a nosotros que trabajamos activamente en este tema. Pero sí hay cierta reacción a lo que todavía se sigue utilizando como una droga de abuso

Posibles destacados:

  • Hay otros medicamentos con cannabinoides que son capsulas de algunos de los principios activos de la planta. Están permitido en Inglaterra o en EEUU y se pueden importar aquí
  • Nuestro organismo tiene una serie de moléculas que controlan procesos como el apetito, como el dolor, el reflejo de la nausea y el vomito, y, por tanto, los compuestos de la planta siendo reconocidos por los mismo receptores imitan los efectos
  • Nosotros no tenemos plantaciones, en nuestro centro de trabajo, y trabajamos con los compuestos puros o con mezcla de compuestos puros
  • En ingles, por ejemplo, hay una sola palabra que es ‘drug’ que define tanto las drogas como los fármacos
  • Nos gustaría que este fármaco se pudiera utilizar para otras indicaciones que no se utiliza por ejemplo estamos interesados en el terreno del cáncer y en el terreno de las enfermedades neurodegenerativas
  • Sí hay cierta reacción a lo que todavía se sigue utilizando como una droga de abuso

Visto en eldiario.es.

"Canna Cola", refresco de marihuana, disponible en febrero

No es el primer refresco de marihuana que se vende en EEUU, pero la «Canna Cola» llegará a las tiendas de Colorado en febrero junto con una refinada campaña de mercadotecnia que pretende convertirla en el más popular sustitutivo del cannabis.

Cada botella de la bebida costará de 10 a 15 dólares y contiene entre 35 y 65 miligramos de THC (tetrahidrocannabinol), el ingrediente psicoactivo del cannabis, informó hoy la edición digital de la revista «Time».

Su creador es el empresario californiano Clay Butler, que asegura que nunca ha fumado marihuana y que ideó la bebida por su «firme creencia de que los adultos tienen un derecho inalienable a pensar, comer, fumar, ingerir o vestirse con lo que quieran», según dijo en una entrevista con el diario «Santa Cruz Sentinel».

Para distinguir su producto de otros basados en la marihuana, como el refresco «Mary Jane’s Relaxing Soda», que comenzó a venderse en California el año pasado, Butler ha recurrido con su experiencia como empresario a un creativo logo que muestra una hoja de marihuana formada por burbujas y a cinco variedades distintas.

Al sabor de cola, que lleva el nombre de la propia marca, se le une otro de lima-limón llamado «Sour Diesel», los de uva «Grape Ape» y naranja «Orange Kush», y el inspirado por la popular bebida Dr. Pepper, «Doc Weed».

Según Scott Riddell, fundador de la empresa Diavolo Brands, que comercializará la bebida, los niveles de THC de la «Canna Cola» estarán bastante por debajo de los niveles de bebidas que ahora están en el mercado, y su efecto es similar al de una «cerveza suave».

«Tiene un sabor suave a marihuana, pero ese factor es muy descartable si lo comparamos con otros competidores que tienen tres veces el nivel de THC de nuestra bebida. Con esos niveles, se queda un sabor de boca muy fuerte después de beberla», dijo Riddell al «Sentinel».

Para el creador de la «Canna Cola», su llegada al mercado puede incluso añadir un nivel de «distinción» a los productos fabricados a base de cannabis, cada vez más populares en California, donde su uso con fines médicos es legal.

«Si echamos un vistazo a los productos de marihuana que hay ahí fuera, parecen hechos para mamá y papá, o para hippies, o de mala muerte», dijo Butler al «Sentinel».

«Parece que si pueden añadirles todos los colores del arcoiris, lo hacen. Si pueden añadir las fuentes más inadecuadas e ilegibles para sus logos, lo harán», añadió. EFE.

Visto en ABC

Ciencia: El THC es eficaz en el tratamiento de la esquizofrenia según cuatro casos clínicos

Contra lo que indican muchos personajes y estudios sobre la marihuana y la esquizofrenia, este parece va aclarando el tema y deja a muchos con «el culo al aire».

La noticia.

En una carta al editor de la revista Journal of Clinical, médicos del Centro Psiquiátrico Rockland de Orangeburg, Nueva York, EE.UU., notifican de cuatro nuevos pacientes con esquizofrenia refractaria a tratamiento y que mejoraron considerablemente con una terapia con THC. Los facultativos ya habían publicado una experiencia similar con otros cuatro enfermos en 2009. Esta vez probaron con dronabinol (THC) en 8 pacientes más en dicho hospital. Todos ellos sufrían de psicosis severa refractaria a la medicación estándar y dijeron que habían tenido experiencia positiva anterior con el cannabis. Cuatro respondieron con mejoría con el THC y los otros cuatro no respondieron.

Uno de los casos fue el de un hombre de 54 años con trastorno esquizoafectivo, agresividad, intrusividad y desorganización durante años a pesar de los múltiples medicamentos intentados. Antes de probar con el THC, tomó diariamente clozapina, risperidona, carbonato de litio y clonazepam durante meses sin ningún beneficio significativo. Después de añadirle al tratamiento 5 mg de THC dos veces al día se calmó y se mostró cooperativo y lógico, con una manifiesta mejoría, igual que los otros tres enfermos que sí respondieron. Ninguno de los cuatro no respondedores presentó empeoramiento de la psicosis u otro efecto secundario. Los autores afirman que «simplemente no cambiaron al añadir el dronabinol». Y agregan: «Tenemos la sospecha de que en una pequeña subpoblación de estos pacientes [psicóticos], la etiología de la psicosis es una baja función endógena de los endocannabinoides del cerebro, de modo que la estimulación cannabinoide podría mejorar su comportamiento».

Fuente: Schwarcz G, Karajgi B. Improvement in refractory psychosis with dronabinol: four case reports. J Clin Psychiatry 2010;71(11):1552-3.

Visto en el boletín de la IACM.

Sativex disponible en las farmcias del Reino Unido

Según un comunicado de prensa de GW Pharmaceuticals, el Sativex ya está disponible en el Reino Unido. Se trata de un extracto líquido de la totalidad de la planta de cannabis de administración vía mucosa bucal para el tratamiento de la espasticidad causada por la esclerosis múltiple. Cada dosis contiene 2’7 mg de THC (dronabinol) y 2’5 mg de CBD (cannabidiol). Está fabricado por GW en un lugar secreto en el Reino Unido y lo comercializa Bayer Schering Pharma, que ha comunicado que el precio de un vial de 10 ml es de 125 libras esterlinas (150 euros, 185 dólares norteamericanos).

Cada vial de Sativex contiene aproximadamente 51 dosis, lo que significa que un vial contiene unos 138 mg de THC y que un miligramo de THC cuesta unos 1’10 euros (1’35 dólares EE.UU.). El precio del Marinol (THC) en los EE.UU., dependiendo del tamaño del envase, es de unos 2’20 dólares EE.UU. (1’80 euros) por mg. El del THC (dronabinol) de Alemania es de 0’80 euros por mg. El precio de un gramo de extracto de cannabis de la empresa alemana THC Pharm, con un contenido de 400 mg de THC y a disposición de los pacientes alemanes que posean un permiso especial, es de 100 euros, lo que significa que 1 mg de THC cuesta 0’25 euros. El precio del THC del cannabis de venta en las farmacias neerlandesas de Bedrocan (con un 19 por ciento de THC y a 9 euros el gramo) es de 0’05 euros/mg.

Más información en:
GW Pharmaceuticals.
Hoja informativa del producto.
(Fuentes: Comunicado de prensa de GW Pharmaceuticals del 21 de junio de 2010, comunicado de prensa de Bayer Schering Pharma del 21 de junio de 2010, comunicaciones personales e Internet).

Visto en el boletín de la IACM.

[IACM] ¿Durante cuánto tiempo pueden ser detectados los metabolitos de THC en orina?

Ellis et al.

«Examinamos los patrones de eliminación urinaria de 86 consumidores crónicos de cannabis después de su último uso a través de dos métodos convencionales de screening (…). Bajo estricta abstinencia supervisada hemos demostrado que los consumidores crónicos de cannabis pueden dar positivo en orina para cannabinoides (…) hasta 46 días después, pudiendo necesitar hasta 77 para conseguir permanecer 10 días consecutivos por debajo de la línea de corte del calibrador. La media de excreción de todos los sujetos incluidos fue de 27 días (…). Las variables demográficas, aspecto corporal e historia del consumo de drogas, mostraron ser sólo predictores moderados de los patrones de excreción». Ellis GM Jr Mann MA Judson BA Schramm NT Tashchian A. Excretion patterns of cannabinoid metabolites after last use in a group of chronic users. Clin Pharmacol Ther 1985;38(5):572-578.

Rolf Aderjahn

Puede observarse excreción de THC y sus metabolitos en los consumidores crónicos durante un tiempo comprendido entre 4 y 6 semanas. En la literatura hay descrito un caso de un consumidor de cannabis intenso durante 10 años en el que se detectó después de 77 días con los test habituales. Tras el consumo aislado y ocasional la excreción en orina dura entre 3 y 5 días, pudiendo ser incluso menor (algunas horas).

Aderjahn R. Toxikologischer Cannabisnachweis [Toxicological cannabis detection]. In: In: Berghaus G, Krüger HP, eds. Cannabis im Straüenverkehr [Cannabis in road traffic]. Stuttgart: Gustav Fischer, 1998.

Coleman y Baselt

OBJETIVO: Existen algunos productos comercializados que ingeridos por vía oral aseguran, no sólo eliminar «toxinas» del cuerpo, sino también corregir cualquier disbalance urinario provocado por el consumo excesivo de agua. METODO: Estudio no ciego con un voluntario, testado 4 veces a la semana, orina de 24 horas, bajo condiciones de control y administrando 1200 ml de agua, Quick Flush y Eliminator. RESULTADOS: Cada uno de los protocolos de tratamiento provocó reducción en la concentración de metabolitos (). El agua sola fue casi tan eficaz en reducir los niveles de metabolitos como los productos comerciales. Ninguno de los protocolos empleados en el estudio alteró el ph urinario, la densidad o la concentración de creatinina por encima de los rangos de normalidad. CONCLUSIONES: los intentos de ocultar el consumo de drogas a través de la dilución con agua pueden jugar un papel importante cuando las concentraciones están en el umbral de detección o cerca de él, para un estudio concreto, como por ejemplo, determinar los niveles de eliminación de drogas. Coleman DE Baselt RC. Efficacy of two commercial products for altering urine drug test results. J Toxicol Clin Toxicol (1997) 35(6):637-642.

Anónimo

El limpiador comercial de orina es relativamente fiable si se siguen las intrucciones de uso. Pero sólo se debe emplear si se trata de una urgencia. Si se dispone de varias semanas de tiempo es suficiente con beber en exceso (alrededor de tres litros al día), hacer mucho ejercicio, tomar vitaminas así como sudar mucho. Sin embargo, con este incremento de fluidos la concentración de creatinina (producto de degradación de la creatina, que también es medida) disminuye. Esto se puede prevenir tomando preparados de creatina de la farmacia unos días antes de la realización del test.

 

 

Vía: IACM

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